Qué mes más raro. Por la mañana aún se puede desayunar en el balcón, abierto de par en par:
Mmm, esos desayunos domingueros... Rosinenstuten casero con mermelada de naranja y té calentito.
Por la noche, en cambio, ya apetece una buena sopa:
Y a todo esto...
¡¡¡Que yo ya he recibido mi truequeñuelo!!!
Y ME ENCANTAAAAA
¿Puedo enseñároslo ya? ¿Puedo? ¿Eh? ¿Eh? ¿Puedo? Vaaaaaa...
¿He dicho que me encanta?


1 comentario:
¡Que lo enseñe! ¡Que lo enseñe! ¡Que lo enseñe!
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