1 de julio de 2007

la cuestión es no rendirse

Y yo sigo ahí, dale que te pego, decidida a convertirme en la induráin urbana del momento.
A estas alturas ya puedo decir que soy una fiel usuaria del bicing.com:

Lo cual sin duda me da derecho a quejarme:
  • ¿Por qué ******* no ponen más bicicletas, cuando tienen del orden de 1.000 altas DIARIAS? Que luego llega una toda mona y moderna a la parada en cuestión y hay dos bicis, rotas por supuesto, y hale, dos piedras y el coche de san Fernando y a pasearse por las paradas más cercanas a ver si hay suerte (y sí, pero a la tercera, claro).
  • ¿Por qué es tan lento el sistema de mantenimiento? Breve relato de mi incursión de ayer: primera bici, sin frenos; la devuelvo, cojo otra; segunda bici, rueda delantera pinchada; la devuelvo, cojo otra; tercera bici, el sillín en los tobillos y sin forma de graduarlo; la devuelvo, cojo otra... Y entre tanta devolución, la señora que había cogido la bici de al lado vuelve con el pedal en la mano, ¡os lo juro por el manillar de mi difunta bici!, mientras ya se está formando cola en el poste del lector de tarjetas porque la parada ha vuelto a quedarse sin bicis disponibles.
  • Además, el ayuntamiento debería pagarme una cuota por informadora dicharachera, que ayer llegué a explicar hasta a TRES curiosos desconocidos que me preguntaron cómo funcionaba el bicing.com, cómo había que darse de alta y cuánto costaba. Y ya me conocéis, pánfila como suelo ser, puse una amable sonrisa en el rostro mientras, mordiéndome la lengua, repetía toda la retahíla y me cagaba en el **** sistema de anclaje que había vuelto a fallar.
Pero no creáis que hay odio en mi interior, ¿eh?, que recomiendo encarecidamente el servicio y lo defenderé allá adonde me lleven mis ruedas (huy, ha sonado un poco a Stephen Hawkins o al padre de Torrente, pero ya me entendéis).
De todas formas, si alguien sabe de alguna Rabasa Derbi de la década de los setenta en buen estado que esté en venta, me avisáis, ¿vale?

1 comentario:

Oso dijo...

Que te los cargues ya a todos, hombre. Ponte un turbo en la bici y arramba contra las puertas del ayuntamiento y la dejas, la bici, ahí, encastá, que n'aprenguin.
Oyes, que mola ese prurito Farias combativo, que yo tengo unas obras en casa que tal vez también necesitaran que alguien las animara un poco.
Es decir, que si te quieres cagar en el sector albañil-paso-de-cumplir-fechas, adelante.