Hoy llega la primavera y en el despachito tenemos buena prueba de ello.
Permítaseme el candor. En primavera las flores reviven y rebrotan, y a mí, pese a las astenias y a las alergias, me parece una estación fantástica para recargar pilas al sol y ver aparecer hojas nuevas y ramas fuertes por todos los rincones.
Y entre estas cuatro paredes, por suerte, hay muchas flores.
4 comentarios:
Por Dios, que alguien polinice a esta florecilla de una vez o, a este paso, me la veo llegando al despacho envuelta en una toga, con flores por el pelo y lanzando nardos cantando un cuplé antes de que acabe el mes.
Pues lo mismo que le he dicho a Valeri: ¡bieeeen, conseguí escribir aquí, lo conseguí! Lo dicho me encantan tus fotos y pensamientos. Yo cambiaría la expresión "la niña interior" por "la jipi barbuda que todas llevamos dentro", yo tengo una, y la mía no lleva ropa interior, no trabaja, vive descalza y en una eterna primavera. Por cierto, vivirá para siempre, aich...
Y ese color de pareeeed? Es real o sale así por la foto. La orquídea, preciosa, por fin alguna plantita tiene flor en vuestra maraña de cables, libros y monitores, eh? Molt d'anys!!!
Endevé, endevé, quién te ha visto y quién te ve... Pues nada, a ver si conservamos ese espíritu vernal hasta la navidal y por fin podemos cantarte un villancico por tu cumpleaños:) Preciosas fotos. Y preciosas, fotos.
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