Mi abuela también contribuye lo suyo a la preservación de la alfarería de aficionados.
A ella le sirve para guardar sus cacharros del audífono, pañuelos y artefactos varios.
Vamos, que tenerlo en exposición no es que lo tenga (quién puede tenérselo en cuenta), pero me alegra saber que le da buen uso.
Ay, mi Tita!
1 comentario:
¿Es que acaso no era para el audífono? v
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