
Érase una vez una rana interestelar que quería venir de visita a la Tierra.
Lo tenía difícil, pues procedía de un planeta que pertenecía a otra dimensión, una dimensión lisa y plana y deliciosa como una loncha de tranchete.

Para llegar a nuestra órbita y materializarse en la atmósfera terrestre tendría que someterse a un duro entrenamiento, tendría que aprender a metamorfosear para dejar atrás su antigua forma y encontrar una estructura sólida y flexible que le permitiera pasearse por Es Molinar:
su sueño.

Por fin, después de mucho estudio y mucha gimnasia, llegó el día en que la rana marciana estuvo lista para su gran viaje.

Estaba muy nerviosa, porque no sabía qué pasaría cuando llegara el momento de adoptar contornos terrestres, sobre todo si quería presentarse ante los habitantes del nuevo planeta para intentar hacer amigos sin que se pusieran a gritar de horror al verla!

La rana se esforzó, y se esforzó, y se esforzó... pero por un momento todo parecía perdido.
Jamás lograría sonreírle a nadie con aquella cara emborronada, ni abrazar a nadie con aquellas extremidades tiesas.

Tenía que intentarlo con más ahínco.
Tenía que encontrar amigos.
¡¡Venga, ranita, un último esfuerzo!!
Y entonces... PLOP!

Dicen que la rana marciana vive hoy en una isla tranquila, donde ha encontrado a unos amigos que la han acogido en su hogar. Allí pasa los días jugando con una niña risueña y es muy feliz.
Fin.
4 comentarios:
Sí, sí, yo lo puedo confirmar. La he visto en la isla de la calma maravillando a una niña que se vuelve loca, mueve brazos y piernas y dice "gu" con mucha pasión cada vez que la ve.
¡Viva la Rana Marciana! ¡Otro, otro, otro! Cómo molan tus historias, ¿tienes más? La parte del tranchete es la mejor, no sabía yo que a las ranas les pirraran los tranchetes, o a lo mejor es una licencia poética batracia.
Tio, tio, yo he visto esa rana¡ pero ¿que una rana sin una pulga o una pulga sin una rana?.
Ohhh! qué ranita más bonita!! Es preciosa!
Podrías dedicarte a hacer juguetes... Seguro que a mi bichito también le gustaría mucho!
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