28 de marzo de 2008

excusas


Ahora que la primavera es un concepto del pasado arcaico y que las estaciones del año casi se han borrado del calendario, creo que hay que celebrar la sorpresa de estos últimos días en el despachito al ver que no todo está perdido, que las plantas deben de tener un gps interno con el que se dan cuenta de que, a pesar de no haber bajado de los 20 grados en todo febrero, la semana pasada llegó la primavera -a 20 grados también, qué monotonía- y que ya era hora de hacer obras en casa.

La cosa parecía que no avanzaba demasiado, parecía que esos dos granos que le había salido al tallo enclenque habían quedado fosilizados en un mastodóntico intento por florecer, hasta que de pronto un día...


Y todo esto, total, son en realidad excusas, porque lo que pasa es que no tengo nuevas creaciones de las que chulear.
Todo se andará. El camino es largo pero gozoso :)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si la excusa es una flor tan bonita... merece la pena. Además, y lo que te alegra el despacho una florecilla?

Oso dijo...

¡Queremos ver esas creaciones! ¡Queremos ver esas creaciones! ¡Queremos ver esas creaciones! Pa florecilla del despacho, tú. ¡Queremos ver esas creaciones!