Segunda tanda: saquemos los trapos sucios.
Cuánto hacía que no veía estampas como éstas.
Yo creo que el patronato turístico de Lisboa obliga a sus ciudadanos a vestir, lavar y, por ende, tender únicamente ropa del color adecuado a la fachada en la que viven, fíjate lo que te digo.
Aunque, eso sí, siempre hay quien tiene algo más que trapos sucios que sacar... ejem:

2 comentarios:
Cómo molan estas series. ¡Quiero más!
yo también tengo fijación por la ropa tendida, me parece un error prohibirla, eso de los trapos sucios en casa da mal karma
Publicar un comentario