
Tecla de Iconio siguió virginalmente a Pablo de Tarso y sufrió por ello persecuciones sin fin. Dos veces dos se libró milagrosamente de la muerte: un terremoto y una tormenta de granizo apagaron la hoguera que debía devorarla, y tampoco las fieras a las que la lanzaron quisieron hincarle el diente. Menuda suerte, la tía, ¿eh?
Éste es el bonito monasterio que le tienen en Maalula, en Siria (allí la llaman Taqla, pero es ella misma):
(Volviendo a Tarragona, me ahorraré las fotos de su famoso brazo incorrupto...)
Cosas de la vida, yo que he acabado por pasarme las horas y los días TECLEANDO en el ordenador, he pensado que este año también le rendiría homenaje en su día.
2 comentarios:
Quien dice brazo incorrupto...dice "pequeño huesecillo que hay que mirar con lupa"...es un simple detalle sin importancia...
Leo esto miro y por eso de que una tiene unos añitos, pienso en el clinck de las máquinas de escribir...
El caso es que prefiero no pensar en el santuario, porque entra un mono de viajar... que paque.
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