Lamento deciros que sí: me decidí por los armarios lisos (los tiradores aún son una incógnita...). Pero cuando veáis la cocina montada comprenderéis mi obsesión por la sencillez y el zen: no voy a caber más que entrando de lado. Como engorde un poco, verás!
En fin, dears, hoy toca foto enracholada y selección de color para la pared. ¿Os apuntáis? Ahí va:
(EJEM: iba a colgaros una preciosa foto pero este ordenador no reconoce la tarjeta de la cámara, así que nada, más intríngulis!)
Y ahora la pregunta del millón: ¿de qué color pinto el trozo que queda desde las baldosas hasta el techo? Mira que es bien bien un metro y medio de cacho... que se verá, vamos. Aix, soy un mar de dudas y el lunes tengo que ir a los Tigres!





Lo sé, parecen todos iguales, ¿no? JA! Y UN CUERNO! Estoy empezando a apreciar diferencias de tono dignas del catálogo de Pantone, creedme.
(En realidad, ahora que los veo en pantalla, mi idea no era escoger colores tan subidos, sino algo más relajaos, pero el mundo del color RGB es complicado.) Bueno, basta por hoy.
1 comentario:
Vale, yo voto descaradamente por "Arenas del desierto", que si no se llama así, debería.
Ay, ay, qué ganicas de verla ya.
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