10 de noviembre de 2010

hablando de velocípedos

¿Os he contado que un día, saliendo de mi casa para ir al despacho, me encontré nada más y nada menos que con esta estampa pasando a cierta velocidad por la calle?
Ver semejante artefacto en pleno Consejo de Ciento, junto a los coches locos por no bajar de los 70 km/h, fue toda un experiencia.
El sujeto conductor, además, se parecía bastante al de la foto: os juro que era un tipo con traje, sombrerito y maletín. Una versión decimonónica del típico yupi en moto.
Corrí como loca para llegar a la esquina a tiempo de verlo girar o parar en el semáforo. Porque ¿os habéis preguntado cómo se para un momento un velocípedo sin bajar de él, para luego seguir pedaleando? ¡Imposible!
Espero que la cosa no acabara así:
Tuve que quedarme con la duda.
¿Qué es lo más raro que habéis visto en la ciudad en cuestión de vehículos?

1 comentario:

Oso dijo...

En cuestión de vehículos, no sé decirte, pero en cuestión de rarezas, un par de tipos paseando un ataúd por la Rambla de Catalunya (la rambla chic, de Catalunya parriba) en pleno mediodía y la mar de campantes, como si fuera lo más normal del mundo. Eso sí, no iban ni trajeaos ni ná, no como el tuyo, que al menos se adecenta para sorprender. Si es que ya no se cuidan las formas.