Estos días he descubierto lo mucho que dan de sí 24 horas cuando lo necesitas y, entre muchas otras cosas (una barbaridad de cosas, la verdad), la noche del 5 encontré tiempo para coserle a mi abuela su regalo (una bolsa del pan para el paquete de tostadas que ella baja cada día a casa de mi madre cuando va a cenar) y conseguir tenerlo listo (¡por los pelos!) el día de reyes. Todo un récord y un orgullo, porque le encantó. Y a mí también.
¡A que está guapa mi abuela!

2 comentarios:
¡Pero qué guapa!
La bolsa también, eh.
Tu abuela se ve guapa, guapa y muy orgullosa de su regalo.
Estás cogiendo una buena práctica en esto de las labores...te salen muy bonitas!!!!
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