... aunque en algún momento pensé que no lo lograría.
Ejem. Vaaale. Tan duro no ha sido. Sólo un poco aventurero. Pero la verdad es que las caminatas a gran altura con mis compañeras de fatiga (¡hola, guapas!), la falta de oxígeno y de agua caliente han merecido muchísimo la pena.
Creo que me repito más que un disco rayado, pero es que nunca había visto paisajes como los de Bolivia y Perú.
Hale, para muestra unos cuantos botoncillos:

El Titicaca, con los Andes al fondo, casi cayendo a sus orillas.
El valle brumoso del Colca.

¿Hace falta que lo diga? El enclave, espectacular.

Nevados y más nevados. Los picos andinos del altiplano que te hacen sentir chiquitiiiiiiiiita...
Aix. Fuá, una pasada.

1 comentario:
¡¡¡Sí que fue toda una aventura, sí!!! Yo también, en algún momento, pensé que no lo lograríamos; a pesar de estar más acostumbrada a estos sustos, jejeje!! ¿Qué decir que no hayas dicho ya? ¡encantada de haber compartido fatigas, primita!
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