Y como tenemos una que vale un potosí, pues hoy se merece todos los regalos del mundo.
Aquí va el mío:
La primorosa confección debo agradecérsela al libro de Lotta Jansdotter que la Osita tuvo la gentileza y brillantez de arregalarme. Gracias, Osi! Y muchas felicidades!
Aquí unos planos más:
Hala, ya podéis llamarme Mrs. Sharp.
1 comentario:
Ole, ole y ole!!! Pero qué requetebonito que es el delantal, chinchaos todas/os que es MÍO, SOLO MÍOOOOOO. Y qué Sharp ni qué Shorp, te voy a llamar Mrs. Tricotosa, qué manos, por Dios, qué manos.
Ah, por cierto, la del collage no soy siempre yo como bien puede apreciarse. Para más señas, a mí no me llegan el delantal para atármelo por delante. Es lo que tenemos los osos, que acumulamos mogollón de grasa con vistas a la hibernación y yo la voy almacenando en las cartucheras.
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